

VISIÓN
Nuestra vision es el vivir en un espacio silvestre de co-creación y de co-vivencia, donde cada ser tiene independencia al tiempo que se cultivan tejidos vitales de conexión, de apoyo, de creatividad, y de colaboración. Ekawa no es una “comunidad” en el sentido estricto, sino que tiene mucho por contribuir a la comunidad de vecinos que está emergiendo en el Valle de San Blas, en la forma de espacios para vivir, para crecer y para interactuar. El vivir silvestre en los bosques de San Blas nos nutre y nos une…

cuenca
cristales
cuenca
san pederito
río San Blas
carretera destapada
río San Carlos


La Cuenca Naranjos es un gran bosque, un espacio protegido para el crecimiento y revitalización de toda forma de vida. Antiguos bosques ocupan buena parte de la cuenca, y bosques más jóvenes se regeneran allí también, habiendo sido finca hasta hace algunas décadas. Grandes rocas definen los contornos de una quebrada milenaria. Flora silvestre y fauna autóctona embellecen el territorio con colores y formas alegóricas.

La Cuenca Cristales es donde se originó el vivir en simbiosis. Fue aquí donde comenzamos nuestro proyecto. Sus ecologías tienen similaridades con las de Cuenca Naranjos, excepto que fue finca hasta hace muy poco tiempo. Su ecología es más mixta, con bosques antiguos, bosques nuevos, y zonas que fueron potreros de ganadería hasta 2019. En estas zonas abiertas fue donde creamos un hogar de familia, Casa La Cuenca, para vivir en naturaleza, con jardines comestibles y espacios escultóricos de bambú para habitar. Las zonas de bosques y aguas diáfanas permanecerán protegidas, como un santuario para naturaleza y para humanos.

El frente sobre el río San Blás incuba proyectos que emergen de la acción consciente, ahondando nuestra simbiosis con lo natural. La casa patrimonial Casa Soná está en proceso de recuperación y conservación. Este espacio acogerá residencias de creación y otros proyectos de acción consciente, para la sanación personal y planetaria. Otros espacios complementan esta visión de co-living y co-working: El Cielo de Inea es un fórum para encuentros, experiencias colectivas y eventos/rituales transformativos; El Imaginario es un estudio/refugio para la creatividad que provee un resguardo para la imaginación; y en La Vega (las planicies inundables del río San Blas), estamos re-sembrando bambusales y guaduales, las ecologías milenarias autóctonas que fueron destruidas por la explotación finquera del siglo XX.
[Una vez se culmine la obra en Casa Soná, abriremos oportunidades para residentes que deseen llevar a cabo proyectos creativos y/o liderar eventos, encuentros, talleres o retiros en Ekawa – avisaremos por nuestra página en Instagram.]

La Cuenca San Pedrito es un hábitat entre el bosque, una colección de moradas vernáculas y casas escultóricas en bambú/guadua, concebidas para quienes quieren vivir en naturaleza. Casa Luna y Casa Azul ya se encuentran ocupadas, y quienes allí moran, activan con sus propias actividades El Cielo de Inea y El Imaginario dando lugar a encuentros participativos. A futuro, construiremos más casas escultóricas de guadua/bambú, lo cual abrirá oportunidades de residencias de aprendizaje en construcción orgánica. Nuestra visión es la de crear un vecindario selvático de baja densidad donde familias viven en sinergia con la naturaleza y contribuyen a la soberanía local del Valle de San Blás.
[Cuando surjan casas disponibles, las estaremos anunciando por la página Instagram.]

La Cuenca San Pedrito es un hábitat entre el bosque, una colección de moradas vernáculas y casas escultóricas en bambú/guadua, concebidas para quienes quieren vivir en naturaleza. Casa Luna y Casa Azul ya se encuentran ocupadas, y quienes allí moran, activan con sus propias actividades El Cielo de Inea y El Imaginario dando lugar a encuentros participativos. A futuro, construiremos más casas escultóricas de guadua/bambú, lo cual abrirá oportunidades de residencias de aprendizaje en construcción orgánica. Nuestra visión es la de crear un vecindario selvático de baja densidad donde familias viven en sinergia con la naturaleza y contribuyen a la soberanía local del Valle de San Blás.
[Cuando surjan casas disponibles, las estaremos anunciando por la página Instagram.]

La Cuenca San Pedrito es un hábitat entre el bosque, una colección de moradas vernáculas y casas escultóricas en bambú/guadua, concebidas para quienes quieren vivir en naturaleza. Casa Luna y Casa Azul ya se encuentran ocupadas, y quienes allí moran, activan con sus propias actividades El Cielo de Inea y El Imaginario dando lugar a encuentros participativos. A futuro, construiremos más casas escultóricas de guadua/bambú, lo cual abrirá oportunidades de residencias de aprendizaje en construcción orgánica. Nuestra visión es la de crear un vecindario selvático de baja densidad donde familias viven en sinergia con la naturaleza y contribuyen a la soberanía local del Valle de San Blás.
[Cuando surjan casas disponibles, las estaremos anunciando por la página Instagram.]
